martes, 18 de octubre de 2016

Utopía

La Utopía no es más que la proyección mórbida de un soñador frustrado. 

Juan Trip
Mannheim, Octubre 2016 

No estar

No existe espacio inmune ante el encuentro de dos seres humanos. 
Por más que se intente el intercambio es total e inevitable. 

Juan Trip
Mannheim, Octubre 2016 

Locura

La Locura no es más que el entretejido que nace de la incomprensión del otro. 

Juan Trip 
Mannheim, Octubre 2016 

Apariencias

Siempre será más fácil describir las apariencias: 
hechas para poblar un diálogo 
siempre serán más fáciles que entrar en contacto con la historia ajena. 


Juan Trip
Mannheim, Octubre 2016 

Entendimiento Humano

El entendimiento humano está tan llena de vacíos, 
que a veces es imposible definir lo que es un encuentro de lo que no lo es. 


Juan Trip 
Mannheim, Octubre 2016 


martes, 6 de septiembre de 2016

Vuelta a Lindau

Te acuerdas de los escalones donde contemplamos el agua de los canales?
El haber perdido el tren, así como perdimos el tiempo y la razón al salir de Schwäbish Hall?

Han sido ya tres retornos los que yo he hecho a nuestro espacio, ese que dijiste haber olvidado.

Del valle y el río Kocher, simplemente creo que ya perdí un poco la cuenta de las veces que he vuelto a buscarte por los espacios donde caminamos: Rosentürm, Brücke in der Weiler, a medio camino al Globe Theater, la ventana de tu habitación todavía sigue del mismo color y aroma. 

Dos años atrás te escribí desde Lindau en un día lluvioso camino a mi primer viaje al Tirol. Me acompañaba en esa ocasión una pequeña maleta negra, y las ilusiones de volverte a ver.  Dejé así por ti y por mis sueños toda una historia y vida: pise tu continente para quedarme. 

Tu respuesta de ese día, la misma de siempre. De más está escribir de ella, 
pues parece es la forma que tienes de velar tanto espacio en común, vivido y por vivir.

Las heridas en común resultaron ser entre los dos más fuertes que las luces de nuestro primer Agosto. Es así como ellas ahora nos visten, un poco burlándose hasta del amor mismo. 

El dolor siempre tiene una fuerza más grande que el amor, es por ello que es más fácil escribir y predicar sobre él. 

De saber letras que curen, solo quedasen en nuestros cuerpos cicatrices. Pero de la permanencia de las marcas, solo queda la piel y su creación para intentar su retirada. Será la sensualidad la curación que ha de unirnos?

Recuerdo la fuerza de tu cuerpo en tu cama como si fuera el más claro mensaje de nuestras almas. Tu cocina de la Muraz, tu Risotto, el sofá y cada erotismo que afloró de tu ser.

De ser la sensualidad la cura para nuestras marcas, de abrirse el mar con una corriente estaría siempre para tí y para tus deseos. 

Tres escalones, los mismos en nuestros dos espacios. Espacios que dices haber olvidado con el pasar de la primera brisa. 

Será el temor aquella naturaleza que ha puesto nuestro amor siempre a la deriva?, será tu pocesividad?, será tu soberbia?

Nunca pudiste ser más fuerte que mis pasiones, sin embargo cual ícono ya eres una de las tres pasiones que más fuerza toca mi alma y mi tiempo. 

Así llegaste a ser, jugando a competir te volviste algo más fuerte que amor mismo, algo más concreto que la relación misma de dos enamorados. 

Eres ya pasión, inspiración, piel, instante, y espacio del siempre retorno  

Para tí con Profundo Amor,  

Juan Trip

jueves, 16 de junio de 2016

Valerie

Cuatro espacios, dos sillas
son así los ojos tu piel tanto amarilla como bronceada
tres amigas que te seden el espacio 
Heidelberg. 

Todo el espacio dispuesto, el aroma al Café
la miel, la mermelada, las ganas de besarnos,
el pan blanco. 

Te acercas a buscarlo, lentamente fuiste casada por mis ojos
el infinito, la altura, mi pensamiento,
la tinta negra, el agua. 

Si supieras que me acercaría mas a ti,
de saber el tiempo que tomaría esa mañana tu cintura,
expresso doble, azúcar. 

Tomaste el Pan, apesar de que tu corazón te contradecía,
tu juventud siempre lo llamó
cantó detrás de las cestas, caminó junto a la barra
la bebí, la guardé, la pienso.  

De haber conocido tus labios, no te hubiera besado,
carnosos, tibios, inolvidables,
nacidos de las nueve de la mañana y de tus escaleras,
de las paredes terracotas de tus pasillos. 

Tu pasión por las letras, parte de tus colores naranjas
el piano, tus amarillos del Neckar, 
tantas fueron las horas hablando de Filosofía,
que pocos instantes el río detuvo algunas vez el tiempo.
El verano, dos tés, menta, el aire. 

Dos, tres, y golpe de media tocaron las campanas,
tiempo de volver a la lectura, de pagar el Café,
tu pan blanco, del sur, de tus tierras 
la miel nuevamente, el verano,
la biblioteca, nuestros libros.

De saberte, te mostraría mis escritos
como te conosco sólo permití de tí mi cuerpo.

Bajo el sonido de las escalaras lo caminaste,
caminando mis relatos verdes, los rojos también.

Te guié junto al fuego,
fuego de tus ganas de ver el mundo, las culturas,
esas que forman parte de mi sudor, mis ideas, mis dibujos.

Hoy, el sol nos despidió después de hacer el amor,
un poco fue el destino de las historias,
la misma hora de donde viene tus labios
de aves de mar, de río. 

Las canciones de Strauß salieron del bosque y de tu piano este mediodía, 
nuestros momentos al cantar
nuestra música durante el viaje a Trier,
Luxemburgo, tres fronteras, dos días.  

El horizonte está solo junto a ti, 
pues de saberte juntaría la miel en mi pan,
volvería en cualquier momento a tu juventud,
en Londres como me invitas
en Heidelberg donde nos amamos,
del mar donde vivimos. 

Siempre de ti, siempre por ti,
en raíces profundas de tu alma joven,
de Valerie, inasible hora de mi mañana
mediodía de la espera,
pensamiento, escritura y música,
tierra. 

Heidelberg, Junio 2016